La rentabilidad mide el desempeño operativo, pero el efectivo determina la capacidad de invertir, resistir la volatilidad y financiar el crecimiento.
Los cambios en cuentas por cobrar, cuentas por pagar, inventarios, inversiones de capital, intereses e impuestos pueden crear diferencias importantes entre la utilidad reportada y el flujo libre de efectivo.
¿Está convirtiendo la empresa sus utilidades en efectivo a un ritmo que permita financiar sus objetivos de crecimiento?
Conectar los impulsores operativos con pronósticos de capital de trabajo, asignación de capital y revisiones periódicas de conversión a efectivo.
Explorar FP&A, desempeño y efectivo ↗